Curiosos.

sábado, 31 de diciembre de 2011

Lluvia.

Me quedé en la lluvia, dejando que el pelo y la ropa se mojasen por completo. La hierba bajo mis pies se volvió lisa y fría. Mis ojos parpadearon esquivando las gotas que comenzaban a caer. Volví la cabeza hacia el cielo mientras tus húmedas manos buscaban las mías. Sonreí cuando empezamos a girar y bailar en el suelo fangoso. Saltamos en el aire, sintiendo la pesada brisa tan sólo unos segundos. La lluvia empezaba a caer más rápido, pero ralentiza nuestro baile. Una melodía suave desprenden las hojas entre los árboles, y nuestra danza se desacelera a un vals. Giré lentamente. Mis ojos llorosos sonríen. Mi cabello fluye como un río a través de tus dedos. Tus manos me sostienen con firmeza pero con una sutil ternura. Al poco tiempo, la lluvia se torna en una suave llovizna, y nuestra danza debe terminar. Acaricias por última vez mis mejillas y te vas. Estoy sola en la zona de aquel parque donde nos conocimos. El sol sale para besar mis mejillas y secar el último de mis recuerdos. Me dejé caer sobre el suelo mojado, increíblemente feliz.


Porque va a llover de nuevo. Y con la lluvia, voy a creer otra vez.

Se llama miedo.

Si caminas de noche por aquí lo notas. Se te nubla la vista y bailas al son de las guitarras desafinadas de los músicos callejeros. Tu paso es lento y triste; y todas las nubes que conspiran en tu cabeza se vuelven contra la razón. Miras al cielo y no ves nada, no hay estrellas, ni luna, ni siquiera oxígeno. Se lo ha llevado todo él. Le intentas robar el aire a los transeúntes de la avenida, pero su corazón está tan amurallado y el tuyo tan jodidamente agrietado, que te escuecen las vísceras. Te arde el pensamiento, y deseas llegar a casa para llorar sin que te vean, dentro de la bañera. A ella hoy el ron le sabe a mar. Le estallan mil razones en la lengua y todas se las traga. Tiene vértigo al fracaso y mueve el cuello sigilosamente para que nadie la regañe. Al final grita, y a nadie le importa.

Alcánzame

Inalámbricamente inconsciente de sus actos le dedica un grito a las estrellas. Ya no importa, todo ha acabado, el telón está apunto de caer y todos los personajes han muerto por sobredosis de odio. Si eres valiente atrévete ha afirmar que tienes miedo mirándome a los ojos. No es cuestión de suerte, nos hemos encontrado. Tu camino se ha cruzado con el mío. Me alegro y me enfado a la vez, no es justo que no oigas mis latidos. Mi pecho arde por ti y todo se llena de incoherencia. Tú, el primero. Él reposa temblor en sus sienes, y ella le espera frente a la ventana; no le mira, no le siente.

Claro, notas dolor en el abdomen y te obscenas a cerrar los ojos y a no pensar, pero siempre te vienen a la cabeza los mismos parámetros de tiempo en los que su sonrisa multiplicaba a la tuya por cien; en los que sus celos dividían vuestros abrazos entre mil.
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Adelante, vete. Pero recuérdame eternamente.





Esto es lento.

Ralentiza. Viaja hacia el pretérito y siéntelo. Las estrellas se escapan y la luna hoy quiere formar una úlcera de dolor. ¿Notas los agujeros negros? No es que sea de noche, es su corazón, que se ha esparcido por la galaxia dejando un rastro de desamor ilegible. Yo lo leo, sé leer corazones rotos mejor que nadie. Sé que algunos se llaman Ana y otros están más oxidados porque nunca han querido o porque nunca han sabido querer. Quizá le tendría que haber dado una razón para que se quedara. O romper todas sus ventanas con besos mestizos. O saber diferenciar entre realidad y ficción. O ir hacia su casa y no llamar a la puerta porque sabes que estás arrastrándote demasiado, apoyarte en ella y sentir su olor. Su presencia corrompiendo en las situaciones de la habitación. Sabes que está ahí, tiene la radio encendida. Escuchas su risa y cuando se te escapa un sollozo todo termina, porque se ha dado cuenta de que estás tras la puerta y lo único que quiere es que entres. Pero el orgullo te eclipsa, y a ella también como para abrir. Te vas; así, sin más, y puede que para la mañana siguiente otro se la haya follado. Pero tranquilo, aún quedan estrellas en el cielo que no se han escapado. Ahora sólo hace falta que te olvides de la que ha reinado en tu universo todo este tiempo, el sol.

Lo que siempre he envuelto entre suspiros.

Volvemos efímeros en nuestras zancadas, repetimos nuestros pasos, no somos conscientes de que en cuanto nos despistemos vamos a intentar acabar el uno con el otro. Nos queremos matar. Te quiero matar para que no me quieras. Por ti, alegría y dolor tienen un mismo sabor, y sin saber muy bien por qué vuelvo a caer en tu gravedad. Es extraño porque la oscuridad no está al alcance de todos, solo de unos pocos afortunados que saben encontrar la luz en tu mirada. Yo me sé de memoria la luz de tu mirada, la he visto muchas veces en mis pensamientos y en ocasiones he soñado con ella. Está en todas partes. El pop se inspira en ella. De hecho, soy pop por ella. Los instantes en los que escribí tu nombre en los cristales empañados del metro me sirvieron para dejar de inculcarte mis besos. La gente me miraba raro y ya he dejado de acostumbrarme a no ser normal. Perdóname si alguna vez te he hecho dudar. Perdóname por dejarte tres mil mensajes empapados de mi esencia. Prepárate para descubrir lo que siempre he envuelto entre suspiros, y prométeme que me recordarás como lo que nunca grabaste en tu epitafio.

Something.

Hace tiempo que tus palabras han dejado de tener sentido, hace tiempo que me he dado cuenta de que por mucho que intente que todo salga bien si no ponemos los dos de nuestra parte esto no va a llegar a ningún lado. He comprendido que el amor es cosa de dos, y por desgracia lo he tenido que comprender a base de hostias, de decepciones. Siempre he sido capaz de arriesgar todo por ti y aunque siempre haya perdido, la esperanza seguia ahí, pero esta vez es diferente, esta vez, por mucho que me duela, por mucho que llore, por mucho que me repita a mi misma que no voy a amar nunca a nadie como a ti, lo voy a hacer. Vas a pasar de ser mi presente a ser solo un mal recuerdo de mi pasado, aunque me cueste todas las lagrimas del mundo, pero te juro que lo haré.

Nadie más lo ve.

Y en ese momento le ves, le miras, y pasas cerca y te roza con el brazo. Nadie más lo ve, pero tu carne está de gallina y estás a punto de sonreír como una verdadera gilipollas. Pero al pasar y reconocer su olor te vuelves loca del todo, y al darte la vuelta para decir algo sólo se te ocurre un “encantado de haber coincidido contigo en esta vida”, al tiempo que tu corazón lucha por salirse de de tu pecho y tiemblas tanto que en cualquier segundo caerás rendido a sus pies.

Prohibido, no more feelings.

Y aquí estoy una vez más, agotada y sin aliento, desesperada, ya no sé qué hacer para que te fijes en mí, si me vas a decir que ya lo has hecho, ahórratelo beibe, lo único que quieres es un polvo, y mira, no es lo mío ir haciendo de florero por la vida, que sabes que pierdo el culo y lo que haga falta por ti, que puedo ser la que comparta todos tus momentos, buenos o malos, que puedes cogerme de la mano cuando te sientas inseguro, la que puede llamarte durante horas y horas, la que se desvive por ti, lo doy todo al cien por cien, y tu a cambio de todo esto qué me das? un jodido polvo de mierda, si me quieres para eso, olvídate, y no, no pienses que salgo perdiendo yo por quedarme sin ti, prefiero quedarme mi dignidad antes que a un niñato inmaduro que ni si quiera sabe lo que es una relación, total, ciao bello.

Tarde para arrepentimientos.

Y ese día me dijo ADIÓS, que no volvería nunca jamás, que se iría para siempre a un lugar del mundo donde absolutamente nadie pudiera encontrarlo. Me dijo que nunca me quiso y que el cariño que me tenía no le bastaba para vivir junto a mi. Recuerdo haberme quedado de piedra, sin sacar sonido, con los sentimientos a flor de piel, de hielo, como una tarde de diciembre. Recuerdo que en ese instante mi corazón dejó de latir, y mis piernas cedieron. Mi cuerpo inerte cayó al suelo, sin vida, y mi alma voló alto, sobre las grises nubes. Borrosamente, quedó algo.. su imagen arrepentida, gritando que mi alma volviera, pegando ostias a mi frío rostro, intentando reanimar ese cuerpo que ya estaba abandonado por ser alguno.. Y cuando vió que nada quedaba por hacer, se dio cuenta del error que cometió, de lo que perdió, de lo que amaba a aquella chica y de que nunca jamás la volvería a tener. Fue en ese momento cuando comprendió de verdad que los regalos de la vida no hay que dejarlos ir, que no hay que darle patadas al destino, y sobre todo que la cabeza nunca podrá con el corazón.

martes, 13 de diciembre de 2011

Su mirada me observaba a apenas unos centímetros de mi rostro.

Acaricié y besé cada centímetro de su piel como si quisiera memorizarlo de por vida. No tenía prisa y respondí al tacto de mis manos y mis labios con suaves gemidos que me guiaban. Luego me hizo tenderme sobre el lecho y cubrió mi cuerpo con el suyo hasta que sentí que cada poro me quemaba. Posé mis manos en su espalda y recorrí aquella línea milagrosa que marcaba su columna. Su mirada impenetrable me observaba a apenas unos centímetros de mi rostro.

jueves, 8 de diciembre de 2011

Suposiciones

Me muero por verte, a la vez que me muero por volver a verle. Quiero contigo, a la vez que querría que él volviese conmigo. Nunca se me ha dado nada bien la ambigüedad, nunca he sabido querer; menos, cuando existen varias personas a la vez y menos aún cuando, por fin, he sido correspondido. Le veo feliz, feliz por lo poco que le supuse en su vida, feliz por lo poco le ha importado mi pérdida, feliz por haberme sustituido tan rápido.


Mi vida siempre se ha movido entre suposiciones, vagas conjeturas de las cuáles no he tenido cojones a desmentir, por miedo a obtener la respuesta equivocada. Siempre han acabado mal. Se supone que no le quería, se supone que esto no me iba a doler, se supone que me divertiría, se supone que todo esto saldría bien; se supone que lo que le pasase ahora, no me tendría que importar.

Me faltas

Hace tiempo que me hice una promesa, no volvería a empezar con alguien. Tú fuiste la excepción, uno de los motivos por las que se crean algunas de esas promesas, las que deben ser rotas. Podría volver a decirte algo estúpido, como te echo de menos, me sigues encantando como el primer día. Me faltas.


Las tardes grises se marcharon contigo, me encantaban. Supongo que le tengo especial apego a la lluvia porque oculta las lágrimas cada vez que tu recuerdo me vuelve. Ahora que no hace frío, ese que anulaba cualquier sensación, me costará aceptar que vuelvo a sentir y que no estás ¿Sabes? Resulta realmente complicado fingir una sonrisa cuando solo me quedan motivos para llorar.

Errores

Siempre me ha fascinado la facilidad con la que la vida presenta a las personas. Nunca he sido de muchas palabras (para qué mentir) nunca he buscado a ese alguien de la manera más ortodoxa posible y normalmente nunca he decidido quién debía marcharse y quién no. Me sigue impresionando ver cómo una simple persona puede irrumpir en tu vida de la manera más extraña posible y cambiar absolutamente todos los rincones de ella e irse de la misma manera, con la misma y misteriosa facilidad. Ahora lo entiendo, hay veces en los que debes marcharte de una vida, volver a descolocarlo todo. Hay veces que sabes que tienes que marcharte de la misma forma en que entraste.

Dicen que, posiblemente, los peores errores de nuestra vida son los que no cometemos, y tienen razón, porque sé que lo que voy a hacer es un error, uno que quiero cometer. Encantado de no haberte conocido.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Brillaban más que nunca

Esta noche, tus ojos tienen un brillo especial, hipnotizan, tanto o más que como suelen hacerlo. No puedo dejarte de mirar y no veo intenciones buenas, nada buenas. Estuve buscando por todas partes algo con lo que entretenerme y has decidido entrar mi juego. ¿A qué esperas entonces? La noche es joven, y como todo joven, muere rápido.
No aguantes hasta que reaccione, corrómpeme como solo tú sabes hacerlo. Ya no quiero resistirme. Esta vez, hasta la campanilla.

Nada es imposible

Suficiente no es la palabra, porque para mí nunca fuiste suficiente. Las apariencias siempre engañan, todos las usamos para aparentar lo que no somos, yo especialmente, aunque no hay que olvidar que son nuestros ojos los que nos delatan. Para qué mentir, me encantaron los tuyos, tan extraños, tan únicos, tan diferente. Aunque no nos volvamos a ver, ten claro que siempre te recordaré, esos ojos no se olvidan. Sigo sin creerme que llegaras a ser todo lo que fuiste, pero para mi desgracia ya no me importas. Aún así, espero que te jodas de todas maneras posibles.





Ahora me doy cuenta de que mi único error fue el haber creído todo lo que dijiste, sin mirarte a la cara. Aquél que dijo lo de ''ojos que no ven, corazón que no siente'' era un completo gilipollas.

viernes, 2 de diciembre de 2011

Hace frío...

Cierra los ojos y recuerda su olor, el tacto de sus manos sobre las tuyas, y el calor de aquellos besos. Recuerda su voz, sus abrazos y como lograba que te derritieras con tan solo una caricia en la mejilla.
Hace frío...
Pincha aquí para ver esta foto.Sigue recordando, cada poro de su piel, cada pestaña, cada pliegue de sus labios.
Tu cabeza apoyada en su brazo, tus ganas, las suyas.
Recuerda, recuerda con precisión cada detalle, cada susurro, cada mirada, hasta que el frío desaparezca, y te veas envuelta por completo en un cálido recuerdo de una noche de invierno.

domingo, 27 de noviembre de 2011

Inquietante el momento en que desapareciste.

Cierro los ojos por un momento, y siento como el tiempo va transcurriendo tras mis espaldas; aún recuerdo su voz inquietante en mi memoria, aún la puedo ver. Y sé que las lágrimas son sólo parte de este corazón que aunque permanezca en silencio, sabe que no puede más. Sé que pronto todo pasará pero mientras tanto, sigo manteniendo mis ojos cerrados, sigo imaginando que todo lo que pasó, simplemente es una mala jugada de mi mente.


Y si alguna vez no supe decir nada. Esto lo resume: Deseo que esta noche dure una eternidad.

martes, 22 de noviembre de 2011

Él es un artista y ella es su pintura y su pincel.

Ella cree en hadas, gnomos y sirenas. Él cree que por qué ella cree, y cuando le sonríe a las estrellas iluminadas por la luz de la luna recién descubierta, él se enamora de nuevo porque puede, quiere y lo hará. Cada noche la pinta con colores hechos de susurros y fe...
-'ella es la cosa más hermosa que jamás han podido ver'. Cuando la besa, él saborea una mezcla de humo y cenizas, porque se quema con una pasión tan fuerte que se lleva todo lo que tiene para no quemarse en ella, con ella.
-¿Crees en el destino? -preguntó-.
Y tan pronto como él ve bailando sus dedos sobre aquellas blancas teclas de marfil. -Creo que sí -. Ella da armoniosas vueltas sobre la hierba alta y él la observa. -Cariño, te ves exquisita-. Una mezcla de diamantes y perlas, y tal vez un toque de amor.
-Guardaré este momento en lo más profundo de mi ser -dijo él.
Desliza un dedo sobre la línea de su mandíbula, cierra los ojos y comienza a formarse una mezcla perfecta de colores.
Él solía ser un artista.
Ella se acercó y susurro una dulce y última melodía, colocó un beso ligero en sus labios, y comenzó a bailar suavemente en la distancia.
Él solía ser un artista, pero ella sigue siendo su pintura, pincel e inspiración.

lunes, 14 de noviembre de 2011

El teorema de la sonrisa.

"A sonreír se aprende habiendo llorado mucho. Y una matización importante. No confundirse. Sonreír no tiene nada que ver con reír. Simplemente comparten letras. La sonrisa crece. La risa estalla. La sonrisa calla. La risa berrea. La sonrisa escucha. La risa habla. Pero si se puede sonreír incluso mientras se llora. Con eso está todo dicho. De cualquier modo, si hay algo que realmente me fascina del acto de sonreír es lo mucho que se obtiene frente a lo poco que cuesta. Lo poco que abunda frente a lo gratis que es."


Taste.

Fue un segundo. Quizás dos. Su piel volvió a rozar la mía. Sin más. Un contacto efímero, simple, casi irrisorio. Había pasado tanto, tanto tiempo. Tantos nombres nuevos. Tantas caricias desconocidas. Un escalofrío me recorrió el cuerpo. Ninguna. Absolutamente ninguna como su piel. Nadie. Absolutamente nadie.

Cartas a Julieta.

Querida Claire:

‘Y griega’ y ‘Si’ son tres letras que en si mismas no suponen ninguna amenaza. Pero, si las colocamos juntas una al lado de la otra podrían atormentarnos el resto de nuestra vida. ¿Y si? ¿Y si? ¿Y si? No se cómo terminaría su historia pero si que sintió un gran amor, porque nunca es demasiado tarde. Si entonces fue grande ¿por qué no iba a serlo ahora? Sólo le falta valor para seguir a su corazón. No sé que se siente al amar como Julieta, un amor por el que se abandona a los seres queridos, un amor por el que se cruzan océanos, pero quisiera creer que, si alguna vez lo siento tendré el valor de aprovecharlo. Claire, si usted no lo hizo, espero que algún día si lo haga.

Con todo mi amor, Julieta.

martes, 25 de octubre de 2011

(Palabras absurdas)

Con ojos llorosos esperaba el momento justo en el que esas palabras que estaban guardadas en su corazón salieran al exterior y entonces sintió como su corazón se agito de un momento a otro, sus manos temblaban, un escalofrió recorrió su cuerpo, te amo le dijo con una voz suave y tenue, por unos instantes lo miro fijamente como esperando una respuesta, impaciente agacho su mirada y se marcho sin recibirla.

lunes, 17 de octubre de 2011

(cartas a tu corazón)

Se te veían las intenciones con tan solo mirarte, allí sentado admirando las líneas que surcaban las palmas de tus manos, intentando sacarles algún significado. Tus ojos azules relucían como una noche de estío, por mucho que siguieras estando cabizbajo y el pelo te hiciera cosquillas en la punta de la nariz. Y yo, como una tonta, no podía dejar de soñar lo fácil que sería perderme en aquellos ojos para siempre, en esas constelaciones infinitas que tenías ahí encerradas para no volver a pensar en el miedo que me recorría como un escalofrío. Siempre me gustó verte esperando, vacío, como si te faltara algo de lo que yo te pudiera dar. Y sin embargo, me moría de ganas de volver a hablarte, sonreír y hacer como si no pasara nada, ya que tú te lo tragabas tan fácilmente.


Dulce rutina.

La lluvia vino acompañada de cambios drásticos, sacudidas del corazón y sabor amargo. Rutinas que me van matando poco a poco, cortándome las alas. Días sin sentido, el vacío que deja la soledad. Pero no cambiaría por nada del mundo las nubes de tabaco calándose en el fondo de mis pulmones, tus palabras silenciosas (de ésas que dices con los ojos) y los susurros al atardecer con la lluvia como único testigo. Porque los momentos son pocos, escasos, contados con los dedos de las manos, pero suficientes para que sean la razón por la cual sigo aquí sonriendo.

martes, 11 de octubre de 2011

Play

Me preguntas que si estoy segura. Si, lo estoy. Siempre intento estarlo.Siempre al máximo posible. Nunca se sabe si algo irá bien, si habremos tomado la decisión correcta. Pero a veces, en cierto modo. Se sabe, se intuye. Siempre estamos a tiempo de equivocarnos. Aunque arreglarlo no será tan fácil como insertar una moneda y darle al play. En las cosas de la vida, nada es fácil. He ahí la gracia. El misterio. La vida es para los valientes, para los que se atreven a quedarse con las sonrisas y las siestas a destiempo, con las miradas desenfocadas a 5 milímetros de tu boca, y saben olvidar las lágrimas y los días grises. Que más da. La vida está en manos de quienes saben convertir en dulce el más amargo de los cafés de un lunes. O martes. O todos los días.
La vida es para mi. Para ti. Para nosotros. Y me preguntas que si estoy segura... de estar aquí y ahora. Y sonrío y claro que si. Démosle al play. Y lo demás, lo demás no importa.

¿Me creerías si te digo que tus besos son lo mejor que me pasó en mucho tiempo?

En un segundo, tienes la capacidad, de hacerme sentir en el cielo, pero cuando abro los ojos y te veo delante de mi, me doy cuenta de que no, estoy sobre el suelo, el cielo está allá arriba y también delante de mi, eres el lugar donde quiero estar, el lugar más soñado, eres tu.

Siempre.

Años intentado encajar esa pieza incompleta. No se había dado cuenta, pero ya no sentía vuelcos de corazón erróneos. Pues resolvió el gran misterio: confundir el amor con el deseo. Ahora volvieron las hormigas que creyó extinguidas. De tanto buscar la solución, pasó por alto quién seguía a su lado. Era tan imposible lo que le estaba sucediendo, que ni siquiera se paró a pensar que no era un sueño. Despertó despierta, y él estaba allí, con las mismas caricias, la misma ilusión, los mismos besos y el amor más grande que el primer día.

domingo, 9 de octubre de 2011

(Co) razones.


No hace falta que me digáis eso de que perdéis la cabeza por eso de sus caderas, ya se de sobra que tiene esa sonrisa y esas maneras, y el remolino que forma en cada paso y en cada gesto que hace. Pero además le he visto serio, ser el mismo, y en serio que eso no se puede escribir en un poema. Por eso, eso que me cuentas de que "mírale, como bebe las cervezas", y como se revuelve sobre las baldosas y que facil parece a veces enamorarse. Todo eso de que el puede llegar a ser ese puto único motivo de seguir vivo, y a la mierda con la autodestrucción...
Todo eso de que "los besos de ciertas bocas saben mejor" es un cuento que me se desde el día que me dio dos besos. Pero no sabes lo que es caer desde un precipicio y que el aparezca de golpe y de frente para decirte "venga, hazte un peta, y me lo cuentas"
No sabes lo que es despertarte y que el se retuerza y bostece, luego te abrace y luego no sepas como deshacerte de todo el mundo. Asi que supondrás que yo soy la primera que entiende el que pierdas la cabeza por sus piernas, el sentido por sus palabras y los huevos por un mínimo roce de mejilla.
Que las suspicacias, los disimulos cuando su culo pasa, y las incomodidades de orgullo que pueda provocarte, son algo con lo que ya cuento. Quiero decir que a mi de versos no me tienes que decir nada, que hace tiempo que escribo los mios.
Que yo tambien le veo.
Que cuando el cruza por debajo del cielo, solo el tonto mira al cielo. Que se como agacha la cabeza, levanta la mirada y se muerde el labio superior. Que conozco su voz en formato susurro, y en formato gemido, y en formato secreto. Que me se sus cicatrices, y el sitio que le tienes que tocar para conseguir que se ria, y me se lo de sus rodillas, y la forma de rozar las cuerdas de una guitarra.
Que yo tambien he memorizado su numero de telefono, pero tambien el numero de sus escalones, y el numero de veces que afina las cuerdas antes de ahorcarse por bulerías. Que no solo conozco su ultima pesadilla, también las mil anteriores, y yo si que no tengo cojones a decirle que no a nada, porque tengo más deudas con su espalda de las que nadie tendra jamás con la luna, y mira que hay tontos enamorados en este mundo. Que se la cara que pone cuando se deja ser completamente él, rendido a ese puto milagro que supone que exista. Que le he visto volar por encima de poetas que valían mucho mas que estos dedos, y le he visto formar un charco de arena rompiendo todos los relojes que le puso el camino, y le he visto hacerle competencia a cualquier amanecer por la ventana: no me hablen de paisajes si no han visto su cuerpo.
Que lo de "mira si, un polvo es un polvo" y eso del tesoro pintado de rojo sobre sus uñas, y solo los sueños pueden posarse sobre las cuatro letras de su nombre. Que te entiendo.
Que yo escribo sobre lo mismo, sobre el mismo. Que razones tenemos todos.
Pero yo, muchas más que vosotros.

Ella afirmó quererle demasiado.

En vez de sentirse halagado, este chico se molestó. La miró a los ojos, susurrando que nunca era demasiado, que siempre podía haber mas. Los ojos azules se encontraron con los marrones, en un silencio que se mantuvo durante un tiempo determinado. Las palabras sobraban, cualquier sonido interrumpiría ese momento.

sábado, 8 de octubre de 2011

-No tengas miedo -le susurré- somos como una sola persona.


De pronto me abrumó la realidad de mis palabras. Ese momento era tan perfecto, tan auténtico... No dejaba lugar a dudas.
Me rodeó con sus brazos, me estrechó contra él y hasta la última de mis terminaciones nerviosas cobró vida propia.
-Para siempre -concluyó-.

Le quiero.


Cuando sientas que a su lado es el mejor sitio donde se puede estar, cuando le abraces y no sepas ni que hora es, cuando le hables y no sepas ni lo que dices, cuando le mires y no veas a nadie más, cuando te diga te quiero y no sepas ni que decir, cuando sonría y tú sólo seas feliz, cuando tengas miedo de decir te quiero y que se haga el silencio, cuando todo te valla mal pero sigas luchando, cuando él te apoye aunque nadie más lo haga, cuando sólo te levantes por verle a él, cuando seas capaz de contárselo todo y cuando estés todo el rato pensando en él, cuando todo eso pase, entonces, y sólo entonces le quieres.

Si no arriesgas, no ganas.

El viejo dicho afirma que es mejor equivocarse que no intentar. Existe un grupo selecto de personas que no, no lo creen así. Ella sostenía fervientemente que no había ninguna necesidad de arriesgar, teniendo la mala suerte de fallar. Sostenía que las oportunidades debían presentarse de buena forma para tomar un paso seguro. ¿Cuál era la gracia de sumergirse en un error? Ninguna. Nadie sabe por qué, ese día, se arriesgó. Cogió el autobús en silencio, bajó y caminó. Le robaron un beso, le tomaron la mano. Se fue feliz porque, al fin, arriesgar había valido la pena.

viernes, 23 de septiembre de 2011

Sin palabras.

¿Sabes cuál es el problema? Tú arrastras las sílabas al hablar, mientras yo, por hacerte competencia o para no enamorarme, arrastro mis sentimientos lejos de tu jodido nombre, hasta hablarle de ti a las calles que recorren la soledad de mi habitación cuando ya es de noche y solo huelo las estrellas (me da miedo encontrar tus ojos). Dime qué idioma hablas o por qué no eres sincero sobre tu nivel de felicidad. Eres la historia sin sentido más bonita jamás contada (que yo al verte me he quedado sin palabras)

lunes, 19 de septiembre de 2011

Por todo.

¿Que por qué me gusta? No lo sé. Quizá por sus ojos. Esos ojos que me hipnotizan. Tal vez por su sonrisa. Esa sonrisa que me hace reír pase lo que pase. Por sus pequeñas manías. Esas que tanto me desquician y que a la vez me gustan tanto de él. Sus brazos. Esos brazos que desearía que me abrazasen a cada hora. A cada minuto. A cada segundo. Su pelo. Demasiado perfecto. Sus obsesiones. Aquellas por las que no vive y tanto coraje me dan, simplemente porque no puedo hacerlas realidad o porque yo no entro en ellas. Me gusta por su inseguridad. La que me asusta y me da escalofríos. Por cómo camina. Por ser distinto de los demás. Por no dejarse influenciar y ser siempre él mismo. Su sinceridad. Por su complicidad. Porque con un simple hola, hace que se me pongan los pelos de punta y los nervios me coman viva. Realmente no sé por qué lo quiero como lo quiero.

Siénteme.

Siente. Siénteme. Siente mis dedos recorriendo tu espalda. Siente como tus cosquillas juegan al escondite con mis dedos. Siente mis latidos del corazón através de tus labios. Siente como nos fundimos en un beso. Siente como nuestros cuerpos se hacen uno. Siente el cambio de temperatura al roce de tu piel con la mía. Siente como con una mirada sobran las palabras. Siente cuando a veces la mejor respuesta es el silencio. Siente como me abandono de mi misma siendo más tuya que mía. Siente, cuenta mis te quiero, todos y cada uno de ellos. Siente como el cielo es más azul cuando estamos juntos. Siente mi cuerpo temblante, expentante, nervioso y ansioso de ti. Siente mis labios por tu cuello, bajando hasta lo prohibido. Siente como se ponen todas las emociones a flor de piel, cuando confundes el llanto con la risa y eres capaz de llorar de alegría. Siente mis dedos entrelazados con los tuyos, apretándote cada vez más. Siente como te pido más y más con solo un aliento jadeante más fuerte de lo normal. Siente como mis manos se mueven eufóricas con ansias de tenerte entero para mí. Siente como nos quedamos expentates. Siente la forma en la que nos miramos. Siente el aquí y ahora. Siente como se pierde la noción del tiempo. Siente mi calor convirtiéndose en hervor al contacto con el tuyo. Siente como los cuerpos se amoldan, sin dejar ni una partícula de aire entre los dos, tan pegados que si tuviéramos sombra parecería un solo cuerpo. Sentir como la única pelea que tenemos es entre las sábanas. Siente. Siénteme. Siente como si me pidieras la vida, te la daría sin más.

Me siento a pensar, con nuestra canción, mirando al cielo.

Y vuelvo a pensar en ti, te imagino a cada rato a mi lado, me imagino abrazándote, dándote a cada segundo un beso, sintiéndote cerca mía, conmigo.
Es bonito imaginárselo, pero más bonito es esperar el tiempo que sea necesario para saber que por fin se cumplirá, que podría pasarme pegada a ti las veinticuatro horas del día, y que jamás me cansaría, porque ese es mi sueño, tú eres mi sueño.
La distancia, siempre está la distancia, pero lo bonito de ella, es que sé que a pesar de que hubiese más de cuatrocientos mil kilómetros, tú me esperarías al final del camino.

domingo, 18 de septiembre de 2011

Es él o ninguno.

Encuentra al que pueda hacerte sonreír cuando veas que el mundo se te viene encima. Que te llame de nuevo cuando le colgaste, que te diga tus fallos y te haga llorar con ciertas palabras. Que te defienda sin importarle a quien se tenga que enfrentar. Que quiera enseñarte el mundo, que conozca tus peores defectos y aun así, siga queriéndote como el primer día. Ama a quien te quiera, no a quien te ilusione, al que tome tu mano frente a sus amigos. Espera a que te recuerde constantemente que le importas y lo afortunado que es por tenerte. Espera a que hable con sus amigos y diga: es ella o ninguna.

sábado, 17 de septiembre de 2011

Felicidad.

Nos empeñamos en buscar la felicidad cada día, y no nos damos cuenta de que es ella quien tiene que encontrarnos, y eso será donde menos te lo esperas, en el instituto, en el supermercado, en mitad de una huida. Y cuando llega descubres que ahí no acaba todo, que el final de un camino solo es el principio de otro y lo único importante es la persona que escoges para que camine a tu lado.
Y esconderte es lo que menos te importa, lo que te importa es que estás tocando con la yema de los dedos, es que has estado soñando toda tu vida. Y ya solo importa el hoy, el presente y lo que queda por venir.

Perdón, es que eres el resto de mi vida.


Hoy voy a hacer lo que realmente me apetezca. Voy a comerte la boca, a cada milésima de segundo. A clavarte mis pupilas como si fueran chinchetas. Mandaré a mis labios de excursión por tus orejas susurrando palabras sin sonido. Me volveré muda, hablándote con las manos que son las que mejor se entienden. Para el reloj. Me importa una mierda la hora que sea. Si es de día o es de noche, a nosotros no nos afecta. Las estrellas las veremos igual, y el calor del sol nos cocerá a fuego lento. Súbete conmigo a esa montaña rusa donde el ritmo lo marca los latidos de mi pecho. Donde tú y yo lo único que tenemos que hacer es dejarnos llevar. Donde voy a quererte hasta la última letra de tu nombre y de tus apellidos. Porque eso es lo que me apetece hacer hoy. Y todos los días. El resto de mi vida.

Te equivocas por completo.


Sólo quiero que ese alguien sepa convencerme que en mi cama no habrá nadie que pueda ser mejor que él para quitarme la ropa. Que no me conjugue verbos en futuro perfecto. Y que tenga los cojones suficientes para decirme que es lo que no soporta de mí. Que se olvide de la hora que es cuando le llame. Y que no sepa esperarme más de tres minutos. Que no me cuente pasados. Ni que se le ocurra decir que estoy preciosa nada más levantarme. Que me deje plantada por algún descuido, pero que no me importe porque sé que deja su mundo aparte cada vez que está conmigo.

Cuando alguien (él) te mira puedes ver muchas cosas.

Si tiene miedo, si está alegre o triste, si te quiere o te odia. Puedes ver incluso su inseguridad o sus mentiras si te aparta la mirada; es difícil mentir cuando miras a los ojos a otra persona. Los ojos son el espejo del alma, sí, reflejan todo lo que fluye en tu interior, y también son ventanas; a veces se abren para que determinadas personas puedan ver lo que se esconde tras ellos.

Pero no hay nada mas satisfactorio que mirar a los ojos a alguien (él) y saber que tras esas negras pupilas se esconde un enorme y sincero 'te quiero'.

viernes, 26 de agosto de 2011

Eres tanto.

No tengo el adjetivo adecuado. No cabes en una palabra. Eres tanto, que me hace falta inventar una palabra nueva, una frase entera, un nuevo diccionario para definirte. Y todavía hay quien me pregunta qué veo en ti.

sábado, 23 de julio de 2011

You don't get another chance, life isn't Nintendo Game.

No puedo decirte qué es realmente, solo puedo decirte qué se siente, y ahora mismo hay un cuchillo de acero en mi tráquea. No puedo respirar, pero sigo luchando mientras puedo, mientras que lo malo sienta bien. Es como si estuviera volando drogado de amor, borracho de odio. Es como si estuviera inhalando pintura y me gusta más cuanto más sufro, me sofoco. Y, cuando estoy a punto de ahogarme, me resucita.

miércoles, 20 de julio de 2011

Pasa de todo.

-No entiendo que está pasando...
-Pasan tantas cosas...pasan tus caricias, pasa el tiempo, los complejos y el agobio. Pasa que lo que antes era malo, ahora es peor, las lágrimas sin sentido, las sonrisas cómplices y las tardes en la hierba. Pasa que yo sé lo que quiero, y tú todavía no te has dado cuenta.

Soy bonita a mi manera.

“Entonces dejé de examinarme en el espejo para compararme con las mujeres perfectas del cine y las revistas, y decidí que era bella por la simple razón de que tenía ganas de serlo”.

Let's go mad.

Porque tengo ganas de joderlos a todos y que se den cuenta de que no llevan la razón, de que yo puedo decidir por mí misma y de que se equivocan en gran parte de las cosas que piensan sobre mi, que me conocen menos de lo que imaginan, apenas esa pequeña puntita de un profundo y congelado iceberg. Porque a veces la gente piensa demasiado en los demás, pero a mi eso me da lo mismo, que piensen lo que quieran.

lunes, 18 de julio de 2011

Pss.

Nada es eterno, lo dice todo el mundo. Te perdí está claro, te tenía a tí. ¿ Qué más necesitaba? Nada. Lo sé, ahora que lo pienso, no entiendo porque lo hice, día tras día me lo dabas todo, y yo te daba desprecio tras desprecio. Aunque no lo pareciera, yo te quería, y te quería mucho. Y ahora te extraño mucho, y al fin y al cabo, nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde.

L de love ...

Me encanta que me hagas reír, que me busques mis cosquillas aunque no tengas suerte. Me gusta cuando me miras y cuando sonríes sin ninguna razón porque te devuelvo mi sonrisa. Me encanta cuando hablas, aunque el tema no vaya conmigo. Adoro que me hagas sorpresas y bromas, esas tan peculiares en ti, y que cuando me enfade por tonterías, vengas a los cinco minutos y resuelvas todo. Me encanta que me digas que te cuente algo, porque sabes que lo necesito bastante.
Supongo que en realidad, no adoro todo eso. Me gusta solamente porque lo haces tú.

miércoles, 13 de julio de 2011

Que no, nada de eso.

Que no hay monstruos en el armario, ni los reyes magos te vigilan para ver todo lo malo que haces. Sé que los malos son muy malos, y los buenos no son tan buenos. Créeme, que he aprendido que los conciertos están para dejarse los pies, y la voz. Que los besos a escondidas saben mejor. Que un baño de agua fría a veces sienta tan bien como uno de agua caliente. Que el mundo está plagado de personas agradables, y a la vez, de personas que no merecen ser llamadas personas. Ahora sé que no hay calcetines para el pie izquierdo, ni para el pie derecho. Que los tacones a las cuatro de la mañana en una fiesta, ya no están en los pies. Que las medias se rompen muy fácilmente, y que el pintalabios rojo no se borra de las camisas blancas.


Y lo más importante, sé que de siete días a la semana, yo te quiero ocho.

Palabras absurdas.

Oigo mil veces 'te echo de menos', pero me gustaría saber cuántos son verdaderos. Cuáles esconden entre sus palabras la verdad. Yo no me canso de decírtelo. Podría pasarme un día entero… ¡qué digo! podría pasarme una vida diciéndotelo hasta que tú contestases 'y yo', pero ese día no llega. Las indirectas no sirven y mi amor se acaba. ¿Se acaba? Báh, ¡tonterías! Mi amor por ti es infinito. No sé por qué trato de engañarme con esas chorradas de 'eh, te he olvidado, ¿sabes?'. Es absurdo. ¿Por qué? Porque no lo he hecho. Bueno… más bien no lo he conseguido. Te quiero demasiado como para que eso ocurra. ¿Y tú? Tú nada. Un simple 'te quiero' que quién sabe si lo dirás con el corazón. ¿La verdad? No lo creo. No creo tus te quieros. Llámame hipócrita, pero si me quieres, demuéstramelo. Vamos, ¿qué te cuesta? Hazlo. No te atrevas a poner en la balanza tu corazón y tu orgullo. Trágatelo y dime que me quieres. Quiéreme y hazme sentirlo. Haz que todo este tiempo no haya sido en vano, que haya merecido la pena esperarte. Y todo, todo porque TE QUIERO.

viernes, 8 de julio de 2011

Dímelo.

(Ahora di que tu y yo volaremos juntos)
- Di que soy un pájaro.
- Eres un pájaro.
- Ahora di que tú también lo eres.
- Si tu eres un pájaro, yo también.

Go fuck.

Lo único que tengo que objetar esta vez es que me he acostumbrado. Que sus palabras, sus insultos, ya no me duelen. Que si me ignora, es igual que si me hubiera hablado sobre piedras. Si me mira, como si me hubiera ignorado. Si sonríe, como si me hubiera mirado. Lo que siento por dentro que ya no es lo mismo, que la magia se ha acabado dentro de mí, que ya no soy capaz de querer de ese modo, que ya no siento mariposas, que se fueron con el tiempo, y con mi infancia.

No entiendo porqué esa sonrisa no me dice nada; esas bromas no me dicen nada, simplemente que quizá le hago gracia, como a todos los demás. Puedo asegurar que me intento engañar pensando que después acabaré enamorada, pero últimamente lo estoy viendo bastante crudo, tal y como se ven las cosas. Yo no soy una persona sin sentimientos, ni mucho menos. Pero es lo que ocurre cuando te machacas hasta la saciedad con alguien que se limpia "las nalgas" con tus sentimientos.

;)

En definitiva, si crees que puedes con ella es una ilusión. Si crees que se rendirá a la primera, también lo és. Te explicaré cómo va todo ése rollo de su vida.Es fuerte o lo aparenta, después de todo, la muy jodida tiene estilo.

Si lo que siento por él es tan grande.

Suele ser rápido. Verlo, conocerlo, quererlo. Tan fácil como tres pasos a seguir, que ni siquiera tienen por qué ir en orden.

Nada de nada.

Ahora sinceramente ya no pienso en el amor. Bueno en el fondo si lo hago, pero no de una manera tan planificada y obsesiva como hasta hace poco. Por el momento he decidido adaptarme a la idea que mantiene esta regla: Si tiene que venir, vendrá. Si alguien te abraza, lo abrazas, y si no te abraza, pues no lo abrazas, y ya está, no pasa nada. 

jueves, 7 de julio de 2011

Ni tú, ni nadie.

Cómo era esa frase... ¡Ah, sí! "Nadie es perfecto" Y sí, es cierto... Todos cometemos errores, unos más y otros menos, pero al fin y al cabo todos lo hemos hecho mal alguna vez. Pero, ¿sabéis qué? Que no me importa equivocarme, porque también hay otras famosas frases que dicen que "de los errores se aprende" y que "rectificar es de sabios" Y creo que yo he aprendido muchas cosas de mis errores, incluso más de lo que os podáis imaginar, me han hecho fuerte ¿sabéis? los errores me han enseñado que esta vida no vale la pena si no sonríes, pero no olvidar, eso es de cobardes, lo importante es saber recordar sin que te duela. Es más he rectificado, o al menos lo he intentado... y si lo he hecho más tarde que pronto, no importa, "más vale tarde que nunca"

Resbalando por su mejilla.

La forma en que sus lágrimas te hacen querer cambiar el mundo para que deje de llorar. Sin importar si lo amas, si lo odias, si deseas que se muera aun sabiendo que te morirás sin él. Eso no marca la diferencia. Porque una vez en tu vida, sin importar lo que sea para el mundo, se convierte en todo para ti.

miércoles, 6 de julio de 2011

Nosotras creamos nuestra propia perfección.

Se podría decir que no somos personas perfectas. Algunas que otras veces nos levantamos con el pie izquierdo, llegamos tarde siempre a todos los sitios, a veces nos levantamos con caras de zombies, somos tan despistadas que un día dejaremos la cabeza en casa; por no hablar de las broncas continuas de todos los profesores, los castigos y faltas tontas que nos ponen. Todas las veces que tropezamos, que nos equivocamos, que os asombraríais de lo torpes que somos. Perderíamos la cordura aunque estuviésemos con el presidente y os mentiría si os dijera que nadie nos ha visto nunca pensando lo chifladas que somos y que hemos perdido unos cuantos tornillos. Pero, ¿sabéis lo mejor de todo? Que nos da exactamente igual, nos pasamos horas y horas de risas hasta conseguir llorar o que nos duela demasiado la tripa, le sacamos la gracia a cualquier tonteria, y si tropezamos, nos levantamos; disfrutamos cada momento, cada segundo como si fuese el último, nos reimos de nuestros propios errores y en muchas ocasiones de nosotras mismas, nos da igual lo que piensen de nosotras, gritamos y luchamos por lo que nos parezca a nosotras correcto aunque sea totalmente lo contrario. Y la gente seguramente se preguntará cómo lo hacemos, cómo conseguimos sacarle todo lo bueno a algo oscuro y miserable. Esta vida son dos días y vamos por el segundo, así que no lo desprecies, tienes que disfrutarla a tope, experimentar nuevas sensaciones, tener una locura que habite entre tus venas, reír y sacarle lo divertido a lo mas mísero, si caemos, levantarnos y vivir, porque esta vida está hecha para eso.


No sabéis lo afortunada que soy de haber encontrado una persona que tiene en práctica esa pieza fundamental.

CIAO MON AMOUR.

Te digo adiós y acaso te quiero todavía, quizá no he de olvidarte, quizá, quizá no te quería, o tal vez nos quisimos demasiado los dos. Este cariño triste, apasionado y loco me lo sembré en el alma para quererte a ti. No sé si te amé mucho, no sé si te amé poco pero sí sé que nunca volveré a amar así. Me llevo tu sonrisa, dormida en mis recuerdos y el corazón me dice que no te olvidaré; pero al sentirme solo sabiendo que te pierdo tal vez, tal vez, empiezo a amarte como jamás te amé. Te digo adiós y acaso con esta despedida mi más hermoso sueño muere dentro de mí, pero te digo adiós para toda la vida aunque, aunque toda la vida siga pensando en ti.

Uno y dos, y cuantos más.

El mismo error constante, un paso adelante y dos atrás, la misma piedra en un camino del que no veo el final.
Mientras seguimos como ayer, huyendo de una realidad a la que no le caigo bien, o es ella la que me cae mal. Riendo para olvidar, llorando por necesidad. Y aunque no te quise mentir, tampoco dije la verdad.

martes, 5 de julio de 2011

¿Qué querías que hiciera? ¿Qué estuviera esperándote siempre?

Y no, no me mires así... ¿Qué querías que hiciera? ¿Qué estuviera esperándote siempre? A mí tampoco me gusta esta situación, y tampoco pensaba que nos pasaría a nosotros, pero quién sabe... quizás lo nuestro no era tan diferente a los demás.. o quizás era demasiado diferente para la vida real. Y si, lo sé, a mí también me vendieron la historia del príncipe azul y la de juntos para siempre, pero es que esto se ha acabado, por mucho que hagas y por mucho que intentemos cambiar el final, ya es demasiado tarde... llevaba demasiado tiempo en liquidación y ha acabado de quebrar.



Y ahora no somos nada, solo un manojo de promesas que han ido caducandouna a una durante todo este tiempo, y que quizás algún día, serán buenos recuerdos (o ni eso).

No es un final feliz, tan solo es un final.

¿Sabes cuál fue mi error? Mirar lo de ayer con los ojos de hoy. No puedo querer que las cosas sean igual cuando yo ni siquiera soy la misma. No puedo reciclar nuestros besos. Y no puedo creer en un nosotros que nunca existió. Lo nuestro debió quedarse allí, en el primer día que decidiste no volver. Nunca debí esperarte, nunca. Pero mi nunca tiene el mismo valor que el tuyo,"nunca volveré", y cuando conseguía reparar los restos que dejabas de mí, volvías a desorganizar mi mundo. Pero ya no puedes hacerlo. Por qué apenas te recuerdo, solo tengo grabada tu imagen mirándome, con tu despreocupación, tu pasotismo, tu frialdad,... mientras yo me apagaba poco a poco en tus narices. Así que ya no habrá más partes, ni verdades a medias, ni amor manoseado, ni nada de nada, por qué ya no eres nada

Has conseguido lo que querías querer, felicidades

lunes, 4 de julio de 2011

Atiende.


Me he dado cuenta de que la felicidad son las pequeñas cosas del día a día. También me he dado cuenta de que he perdonado errores casi imperdonables. Que he sustituido a personas que todavía son insustituibles, y que personas irreemplazables hoy no son más que gente. Me he enamorado de sonrisas. He borrado la palabra imposible de mi vocabulario, para cambiarla por improbable. He amado y he sido amada, pero también he sido rechazada. Lo he dado todo por alguien quién no merecía, y no lo he dado todo por quién sí. He parado el mundo, y también me lo han parado. Lo he hecho todo por no perderle, le he perdido, y me he perdido, pero sigo aquí.
Hoy me he dado cuenta de que es la primera vez en años que cada vez que suena el teléfono, no voy corriendo por si eres tú.

Vive !

Repítele mil veces lo mucho que lo quieres por mucho que se lo hayas dicho ya. Respira hondo. Camina como una modelo. Besa a la mayoría de las personas que puedas. Ríete extremadamente de todo. Emborráchate. Limpia tu habitación. Ama el chocolate. Deja que piensen que estás loca. Baila, de la forma que sea pero hazlo. Canta en la ducha. Desobedece. Rompe la dieta. Habla horas por teléfono. Mira el reloj; son las 4:36 de la mañana. Sácate fotos. Monta en bici. Juega. Fúgate de clases. Aprueba. Escucha música hasta quedarte sorda. Hínchate de helado. Haz daño, no mucho pero hazlo. Cáete de una silla. Practica tu deporte favorito. Pon tilde a lo que te de la gana. Di delante de tu novio lo bueno que está uno de sus mejores amigos. Recuerda canciones viejas. Echa miradas por la calle. Ten amigos gays. Hazle esperar. Cae en sueños profundos. Apréndete una coreografía, o mejor todas las que veas. Vuelve a casa a las 10 de la mañana. Siéntete sexy. Mira Titanic. Cómprate ropa de tío. Baja a tu portal a verle. Cárgate un móvil o más de uno. Leete un libro entero. Viaja. Siente mariposas en el estómago. Llora.
Vive igual que un hielo por la espalda, un beso detrás de la oreja, el sushi, un gol de tu equipo. Igual que morder una guindilla, besar labios desconocidos, un final inesperado, tu canción favorita.

Y todo por tus estupideces.

Perdiste todo lo que yo te pude dar, de hecho te dí, lo que sé que nadie te dará. Te regale TODO, absolutamente todo lo que había en mis manos, no valía nada pero para mi valia todo. Te regalé cada uno de mis días para que más de la mitad, muchísimo más, tú no los disfrutaras y los ignoraras. Te regalé en vano cada minuto de mis días pensando en tí, sin que faltara un solo minuto, en noche y día, en verano e invierno.Te dí cada sentimiento que había en mi, los alegres y los tristres, los buenos y los malos, todos.Te confesé mis mayores secretos, los que jamás pensé decir a nadie, ni a mis mas intimos amigos, ni a mi familia.
Por ti deje de lado todo lo que hizo falta, por ti dejé amigos de lado, me hice amiga de mi peor enemiga por verte sonreír. Me plantee y lo intenté a contracorriente con todas las fuerzas de mis garras, cambiar fuera como fuera por estar algún día más a tu lado. Tantísimas cosas te dí para que ahora no quede en mi mente más el recuerdo de que te lo di y tú no quisiste.

Querida persona especial:

Hoy he salido a buscarte. ¿Dónde te metes? Ningunos ojos me han mirado de una forma especial, ninguna sonrisa me ha hecho sentir diferente. Quiero encontrarte. No tengo prisa, lo bueno se hace esperar. Tu risa será la que mejor pronuncie mi nombre y tus sonrisas las que más me alegren el día. Te espero impacientemente. 
Tuya, aun sin conocerte.

domingo, 3 de julio de 2011

¿Y quien sabe?

Frené para evitar mil golpes. Quizás mañana la cosa vaya a peor, por eso vivo el presente. Me pego mil ostias y aprendo, miro mariposas y vuelo alto con ellas, sueño poco por si acaso me roban los sueños, tengo más que muestro, quiero lo que no tengo, pero también quiero lo que tengo. No sé si existe una salida para toda esta mierda que nos rodea. Paso de palabras porque no me dicen nada, escucho los silencios porque a veces lo sueltan todo. Nada soy en este inmenso mar, nada valgo para tí, nadie sabe de lo que hablo pero me da igual. Ya no siento, solo intento ser feliz.