Curiosos.

martes, 26 de junio de 2012

Nuestra noria no deja de dar vueltas

Nuestra noria no deja de dar vueltas, pero a veces es necesaria una pausa. Llegados a estas alturas, es necesaria una sonrisa. Que lo rompa todo, que lo eclipse todo, que acabe con todo y comience de nuevo. Últimamente he visto falsedad en tus labios -en la mueca que dibujan cuando quieren sonreír-, falsedad que nunca había visto en parte alguna de tu cuerpo. Y sé que no debería preocuparme, sé de buena mano a qué es debida esa ficción, sé que el mundo está como está y que a ti, que acabas de terminar tus estudios y que aún te queda una vida por delante, no te viene nada bien. Sé que toda la política que llena tus conversaciones con los demás es lo que te hace estar tan ausente, tan lejos, tan perdido. No es nada malo alejarse, olvidar, perderse...
...pero a veces, llegados a estas alturas, es necesario un reencuentro. Conmigo, con esto, con lo que solíamos ser. Déjame susurrar a tu piel palabras de amor, déjame prometer a tus manos la eternidad, déjame ser parte de ti otra vez, déjame ser tú. Abrázame con fuerza, prometo intentar llenarte de coraje y esperanza. Y si no lo consigo, no dejaré de intentarlo, de todas las maneras posibles, hasta verte abrir los ojos otra vez, abandonar el eterno cansancio que te turba últimamente y volver a ser tú.

Porque solo cuando consiga esa pausa, y en un efímero momento me regales una sonrisa, entonces, solo entonces, existirá un reencuentro.

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